Zinc: tu aliado para el hipotiroidismo
¿Tienes hipotiroidismo?
Nos complace informarte que el zinc es uno de los elementos traza que puede ser de gran ayuda para combatir los síntomas generados por esta enfermedad.
Si estás leyendo esto, probablemente sea porque tienes hipotiroidismo detectado o sospechas que lo tienes y quieres saber qué cosas están en tu cancha para que esta enfermedad no siga causando todos los estragos que, seguramente, estás experimentando.
¿Qué es el hipotiroidismo?
Empecemos con lo básico. El hipotiroidismo es una enfermedad que se presenta cuando la tiroides no produce las cantidades adecuadas de hormonas tiroideas T3 y T4. Estas hormonas son las encargadas, entre muchas cosas, de regular el metabolismo; es decir, regulan la velocidad a la que el cuerpo convierte los alimentos en energía. Cuando se presenta esta enfermedad, el metabolismo se vuelve lento y afecta directamente los niveles de energía, el ritmo digestivo y la función hormonal.
Es por eso que las personas que tienen hipotiroidismo presentan cansancio constante o fatiga, aumento de peso a pesar de llevar una alimentación equilibrada, estreñimiento y menstruaciones irregulares o más abundantes, como algunos de los síntomas. Sin embargo, estos son solo algunos de ellos, pues las repercusiones pueden ser más y en distintos niveles: mental/emocional, físico/metabólico, hormonal/reproductivo y digestivo.
Zinc e hipotiroidismo
¿Por qué el zinc es un mineral que puede ser parte del tratamiento de esta enfermedad?
El zinc es un mineral esencial que participa en más de 300 reacciones enzimáticas en el cuerpo humano. Este es esencial para la síntesis de las hormonas tiroideas y las hormonas tiroideas son esenciales para la absorción del zinc, por lo que el hipotiroidismo puede provocar deficiencia de zinc.
Asimismo, el zinc desempeña un papel clave en el metabolismo de las hormonas tiroideas. Este es necesario para la enzima que convierte la hormona tiroidea T4 (inactiva) en T3 (activa). Te lo explico en lenguaje no doctor: tu tiroides produce una hormona llamada T4, pero esa hormona por sí sola no hace mucho. El cuerpo necesita transformarla en una versión más activa llamada T3, y para eso necesita zinc. Si no tienes suficiente zinc, esa transformación no se hace bien, y eso puede hacer que tu metabolismo se vuelva lento. Así que el zinc es como esa amiga que ayuda a que la hormona despierte y haga su trabajo para que no te sientas cansada, subas de peso fácilmente o te sientas desconcentrada.
Y como si fuera poco, el zinc también tiene propiedades antioxidantes que protegen la glándula tiroidea del daño causado por el estrés oxidativo debido a los radicales libres. Va de nuevo con lenguaje no doctor: el zinc actúa como un escudo que protege a tu tiroides del daño. Entiende a los “radicales libres” como basura tóxica que se acumula en el cuerpo cuando hay mucho estrés, mala alimentación o falta de descanso. El zinc ayuda a limpiar esa basura y evita que la tiroides se desgaste o funcione mal.
Así que si tienes hipotiroidismo diagnosticado, sin duda el zinc será uno de los mejores aliados para que tu vida esté llena de bienestar y no de cansancio. Consumirlo, definitivamente es un factor que sí está en tu cancha para controlar esta enfermedad.
¡Nos leemos en el siguiente blog!
Referencias:
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3746228/
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3746228/
https://www.scielo.cl/article_plus.php?pid=S0717-75182024000300239&tlng=es&lng=en